Animacion 1 Animacion 2 Animacion 3

Proceso Historico:

Ancón es un bello balneario situado a 42 km. Al norte de lima. En el pasado fue un inmenso cementerio y zona de hábito el hombre desde épocas muy remotas.

Los primeros individuos en asomarse a las lomas anconeras eran trashumantes que, en épocas de la estación seca en la región cordillerana, se desplazaban a la costa para sustentarse mediante la cacería de venados y acopio de los vegetales.

Con el correr de los milenios los grupos trashumantes terminaron por establecerse en la zona de ancón próximo al mar, dependiendo entonces del mar como fuente principal de subsistencia. Estos grupos pescaban con anzuelos de conchas, recolectaban mariscos, cultivaban calabaza, ají y algodón fabricaban telas entrelazadas de algodón.

La época pan peruana calificada como formativa (1,800- 200 A.C) está representada por la propagación del estilo “Chavín”. En Ancón este estilo se expresa bellamente a través de diversas manifestaciones artísticas, entre ellas la cerámica que es el elemento más importante que da carácter a esta época.

Los estilos de los subsiguientes periodos arqueológicos: baños de boza, playa grande, Lima o Nieveria, Wari, Teatino, Chancay E Inca, son abundante y ha sido rescatados de la famosas necrópolis de ancón, particular mente del sector denominado Miramar donde abundan los monumentos fúnebres (tumbas) que forman parte de los poblados allí establecidos desde por lo menos el año 200 de nuestra era, y que continuaron ininterrumpidamente durante toda la época prehispánica.

Durante la Época Wari, la necrópolis fue lugar de enterramiento de personajes conspicuos portadores de mascaras funerarias y ataviados lujosamente, especialmente en lo que concierne a telas finamente decoradas.

Después del estilo Wari, el llamado estilo Chancay se hace presente, vigorosamente, a través de sus fases blanco rojo-negro y negro sobre blanco, una forma típica la constituye el cuchimilco. En la segunda mitad del siglo XV, ancón fue incorporado al incario.

Ancón debido a su gran riqueza arqueológica ha merecido desde el siglo antepasado la atención de numerosos especialistas tanto nacionales como extranjeros.